La columna del proyecto
El marco lógico es la herramienta que ordena un proyecto: qué cambio buscas, cómo vas a lograrlo, cómo lo vas a medir y qué depende de factores que no controlas. Por eso los donantes lo piden y los evaluadores empiezan por ahí.
Cuando falla, falla todo lo que se apoya en él: el presupuesto, el seguimiento y el informe final.
Empezar por la matriz
La matriz es el resultado de un análisis previo: quiénes participan, qué problema viven y qué cambio buscan. Cuando se llena primero, el proyecto se acomoda a las casillas y no a la realidad.
¿Tu objetivo específico sale de un árbol de problemas trabajado con las personas implicadas?
Llamar resultado a una actividad
Lo que haces y lo que queda después son cosas distintas. Un resultado describe un producto o un cambio, no una tarea cumplida.
Si lees tus resultados en voz alta, ¿suenan a cambios y no a tareas?
Indicadores que no se pueden medir
Sin línea de base, meta, plazo o fuente de verificación, el indicador no indica nada y el informe final no tiene con qué demostrar el cambio.
¿Cada indicador dice cuánto, para quién, para cuándo y cómo lo vas a comprobar?
Supuestos que son riesgos internos
Un supuesto es una condición externa que el proyecto no controla. Si depende de tu propia organización, es una tarea pendiente.
¿Todos tus supuestos dependen de factores externos a tu organización?
La matriz que se guarda en un cajón
El marco lógico es una herramienta de gestión. Se revisa durante la ejecución, con los valores de los indicadores y cuando el contexto cambia.
¿Tu equipo ha vuelto a abrir la matriz desde que se aprobó el proyecto?
¿Cómo está tu matriz?
Responde las cinco preguntas para ver tu resultado.
El siguiente paso
Detectar el error es el primer paso. Corregirlo sin romper el resto de la matriz es otro trabajo. Si quieres revisar tu marco lógico con una mirada externa, conversemos.
Revisarlo conmigo
