Una decisión que se toma antes
La inteligencia artificial puede ayudar a un proyecto social: ordenar datos, ahorrar tiempo, llegar a más personas. También puede fallar justo donde el proyecto más se necesita.
Esta guía te ayuda a hacerte las preguntas clave antes de incluirla, para que la decisión responda a las personas y al territorio.
Empieza por el problema
- ¿Qué problema concreto quieres resolver?
- ¿Existe una opción más simple que lo resuelva?
- ¿Quién la usará y con qué formación?
- ¿Qué cambia para la población si la herramienta funciona? ¿Y si falla?
La conexión no llega igual a todas partes
Personas conectadas a internet. Fuente: UIT, Facts and Figures 2025.
Antes de diseñar, verifica:
- la conectividad real donde vas a trabajar;
- el costo de los datos para quienes usarán la herramienta;
- qué pasa cuando no hay conexión.
Las personas primero
- ¿Qué datos necesita la herramienta y de dónde salen?
- ¿Cómo se protegen la privacidad y el consentimiento?
- ¿Quién revisa los resultados antes de usarlos?
- ¿Puede una persona cuestionar una decisión que la afecta?
¿Puedes responder que sí?
Marca lo que ya tienes resuelto. Lo que quede sin marcar es tu punto de partida.
El siguiente paso
Si las respuestas te convencen, toca llevar la IA al diseño del proyecto. Cada proyecto necesita su propia respuesta: si quieres construirla bien, conversemos.
Diseñarlo conmigo
